PRONUNCIAMIENTO: Se firmó el Acuerdo MERCOSUR-UE en Asunción, Paraguay: más comercio, menos derechos.
Publicado el 17/01/2026
PRONUNCIAMIENTO: Se firmó el Acuerdo MERCOSUR-UE en Asunción, Paraguay: más comercio, menos derechos.
Este sábado 17 de enero de 2026, en la ciudad de Asunción, Paraguay, se firmó formalmente el Acuerdo de Asociación entre el MERCOSUR y la Unión Europea, un tratado largamente cuestionado por organizaciones sociales, ambientales, campesinas e indígenas, de trabajadores, de la sociedad civil y hasta pequeños empresarios de ambos bloques. La firma, impulsada por las élites políticas y económicas, se concreta a pesar de la fuerte oposición social y de las múltiples advertencias sobre sus impactos negativos en los territorios, los derechos humanos y los bienes comunes de la naturaleza.
El acuerdo, presentado oficialmente como una “asociación estratégica”, profundiza un modelo de comercio internacional basado en la exportación de materias primas, la expansión del agronegocio, la intensificación del extractivismo y la consolidación de relaciones desiguales entre el Norte y el Sur global. En el caso del Paraguay, este tratado refuerza un patrón histórico de reprimarización económica que ha tenido como correlato el avance de la deforestación, el acaparamiento de tierras y territorios, la contaminación por agrotóxicos y la vulneración sistemática de los derechos de comunidades campesinas e indígenas.
El Acuerdo MERCOSUR- UE tampoco contribuye a la necesaria y fundamental diversificación de la matriz productiva del Paraguay. Por el contrario, consolida un modelo económico dependiente de la exportación de commodities agrícolas y ganaderos, limitando el desarrollo de economías locales, la agregación de valor, la producción sustentable y el fortalecimiento de circuitos productivos orientados al mercado interno. Esta dependencia profundiza la vulnerabilidad económica del país y refuerza su inserción subordinada al comercio internacional.
Advertimos que el Acuerdo MERCOSUR-UE constituye una seria amenaza para los ecosistemas, en particular los bosques, humedales y territorios indígenas, al incentivar la producción extensiva de productos de exportación (commodities) agrícolas y ganaderos destinados al mercado europeo. Esto ocurre en un contexto de crisis climática, ecológica y de agua dulce, donde el Paraguay ya enfrenta tasas alarmantes de deforestación, incendios forestales y pérdida de la biodiversidad.
Si bien la Unión Europea ha incorporado discursos y cláusulas vinculadas a la sustentabilidad y a la lucha contra la deforestación, estas disposiciones no son vinculantes ni garantizan mecanismos efectivos de sanción. En la práctica, el acuerdo prioriza la liberalización comercial por sobre la protección ambiental y los derechos colectivos, trasladando los costos sociales y ecológicos a las poblaciones del MERCOSUR.
Asimismo, la negociación y firma del acuerdo se desarrollaron sin transparencia ni participación efectiva de la ciudadanía. Las comunidades que sufrirán directamente sus impactos no fueron escuchadas, reproduciendo una lógica de imposición de políticas comerciales que ignora derechos colectivos, territorios y formas de vida, y profundiza la desigualdad en la toma de decisiones.
La firma del acuerdo en Asunción no implica aún la entrada en vigor del tratado, ya que el acuerdo deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo y por los parlamentos nacionales de los Estados miembros de MERCOSUR. Este proceso abre una ventana política clave para fortalecer la articulación social, la incidencia política y la movilización ciudadana, tanto en Europa como en América Latina, con el objetivo de vigilar un acuerdo que profundiza las desigualdades estructurales y la crisis socioambiental.
Expresamos nuestra profunda preocupación y serio cuestionamiento respecto al proceso que condujo a la negociación y al texto del Acuerdo MERCOSUR-UE resultante, caracterizado por la falta de transparencia y de participación social.
Hacemos un llamado a construir alternativas basadas en la soberanía de los pueblos, la justicia socioambiental, la justicia climática y la defensa de los territorios. Frente a un modelo de comercio que pone en riesgo la vida, sostenemos que otro relacionamiento entre los pueblos ¡ES POSIBLE Y NECESARIO!
SOBREVIVENCIA, Amigos de la Tierra Paraguay
Asunción, Paraguay, 17 de enero de 2026.-
